History of Spain
Mesopotamia cuna de la civilización
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¿Sabes que se considera a Mesopotamia la primera civilización de Occidente?, porque a través de la escritura cuneiforme conocemos su historia, modo de vida y creencias. La invención de la escritura marcó el paso de la prehistoria a la historia.
En este video te vamos a contar dónde estaba ubicada Mesopotamia, cómo evolucionó en sus 3.000 años de historia, la organización social, sus creencias religiosas, las manifestaciones artísticas y, quizá lo más importante, qué pervive de Mesopotamia, en nuestra civilización actual.
Ubicación geográfica
La palabra Mesopotamia cuyo significado es “tierra entre ríos”, describe perfectamente su geografía: una amplia planicie situada entre los ríos Tigris y Éufrates, al suroeste de Asia, en lo que hoy es principalmente Irak, extendiéndose hacia el noreste de Siria, el sureste de Turquía y partes de Irán.
Los dos grandes ríos, Tigris y Éufrates, eran vitales: irrigaban los campos, facilitaban el transporte y hacían posible la agricultura.
Mesopotamia se dividió en dos zonas principales:
Asiria al norte, habitada por los asirios, con un terreno más elevado, abundante en madera y minerales. Su capital fue Nínive.
Caldea al sur, donde vivían los sumerios y los caldeos, una llanura fértil, en la que surgieron las primeras ciudades del mundo, entre ellas Babilonia, cerca de donde está hoy en día Bagdad, la capital de Irak.
Su ubicación estratégica, entre Asia, África y Europa, convirtió a Mesopotamia en un centro de intercambio comercial y cultural, pero también en un territorio muy codiciado por otros pueblos.
Duración e historia por etapas
La civilización mesopotámica se desarrolló durante tres milenios, aproximadamente entre el 3500 a.C. y el 539 a.C., cuando cayó bajo el dominio persa. A lo largo de ese tiempo surgieron y desaparecieron distintos pueblos y reinos. En la historia de Mesopotamia se pueden distinguir cinco etapas:
En la etapa sumeria se crearon ciudades-estado independientes, entre ellas Uruk, que se considera la primera ciudad de la historia. Se inventó la escritura cuneiforme, inicialmente usada para fines contables, y se desarrollaron la rueda, el arado y la metalurgia del cobre y bronce. También se construyeron templos monumentales llamados zigurats, dedicados a sus dioses protectores.
Hacia el año 2300 a.C, los acadios, al mando del rey Sargón, considerado el primer conquistador de la historia, conquistaron las ciudades-estado sumerias y fundaron el Imperio Acadio.
Hacia el año 1800 a. C. en el Imperio Babilónico, la hegemonía pasó a la ciudad de Babilonia bajo el rey Hammurabi, quien unificó toda Mesopotamia y promulgó el famoso Código de Hammurabi, uno de los primeros códigos legales de la historia.
En el norte, los asirios —guerreros por excelencia— crearon el poderoso Imperio Asirio con ciudades como la capital, Nínive. Fueron expertos en la guerra, el comercio y la administración. Su rey más célebre, Asurbanipal, que estableció en Nínive la primera biblioteca del mundo, con miles de tablillas cuneiformes.
Bajo el rey Nabucodonosor II Babilonia vivió una nueva edad dorada, lo que se conoce como el Imperio Neobabilónico. Se reconstruyeron templos y murallas y se embelleció la ciudad con los famosos Jardines Colgantes, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo
Sin embargo, el esplendor duró poco: en 539 a.C., el rey persa Ciro II el Grande conquistó Babilonia, y puso fin a la independencia mesopotámica, integrando su territorio en el Imperio Persa.
Organización social
La sociedad mesopotámica estaba jerarquizada y fuertemente controlada por el poder político y religioso. Era una sociedad piramidal, donde cada grupo tenía funciones específicas.
El rey, era considerado el representante de los dioses en la Tierra. Dirigía el ejército, la justicia y los cultos religiosos. En los primeros tiempos, el poder estaba dividido entre el rey y los sacerdotes, pero con el tiempo el monarca concentró todo el poder.
Los Sacerdotes administraban los templos y los recursos, actuaban como astrónomos, médicos y consejeros.
Los escribas, expertos en escritura cuneiforme, eran esenciales: redactaban leyes, contratos, registros agrícolas y documentos religiosos. Su educación los convertía en parte de la élite.
Los guerreros y funcionarios, formaban parte de la clase alta. Defendían la ciudad y ocupaban cargos administrativos. En el Imperio asirio, el ejército era profesional y muy temido.
La clase media estaba formada por artesanos y comerciantes que fabricaban cerámica, tejidos, joyas, armas y herramientas.
Los campesinos y obreros constituían la mayor parte de la población. Trabajaban las tierras del templo o del rey y pagaban impuestos en forma de productos agrícolas. Vivían modestamente en casas de adobe.
Situados en la base de la pirámide social, los esclavos podían ser prisioneros de guerra o personas endeudadas. Trabajaban en templos, obras públicas o como sirvientes domésticos. No obstante, en algunos casos podían comprar su libertad.
En este video te vamos a contar dónde estaba ubicada Mesopotamia, cómo evolucionó en sus 3.000 años de historia, la organización social, sus creencias religiosas, las manifestaciones artísticas y, quizá lo más importante, qué pervive de Mesopotamia, en nuestra civilización actual.
Ubicación geográfica
La palabra Mesopotamia cuyo significado es “tierra entre ríos”, describe perfectamente su geografía: una amplia planicie situada entre los ríos Tigris y Éufrates, al suroeste de Asia, en lo que hoy es principalmente Irak, extendiéndose hacia el noreste de Siria, el sureste de Turquía y partes de Irán.
Los dos grandes ríos, Tigris y Éufrates, eran vitales: irrigaban los campos, facilitaban el transporte y hacían posible la agricultura.
Mesopotamia se dividió en dos zonas principales:
Asiria al norte, habitada por los asirios, con un terreno más elevado, abundante en madera y minerales. Su capital fue Nínive.
Caldea al sur, donde vivían los sumerios y los caldeos, una llanura fértil, en la que surgieron las primeras ciudades del mundo, entre ellas Babilonia, cerca de donde está hoy en día Bagdad, la capital de Irak.
Su ubicación estratégica, entre Asia, África y Europa, convirtió a Mesopotamia en un centro de intercambio comercial y cultural, pero también en un territorio muy codiciado por otros pueblos.
Duración e historia por etapas
La civilización mesopotámica se desarrolló durante tres milenios, aproximadamente entre el 3500 a.C. y el 539 a.C., cuando cayó bajo el dominio persa. A lo largo de ese tiempo surgieron y desaparecieron distintos pueblos y reinos. En la historia de Mesopotamia se pueden distinguir cinco etapas:
En la etapa sumeria se crearon ciudades-estado independientes, entre ellas Uruk, que se considera la primera ciudad de la historia. Se inventó la escritura cuneiforme, inicialmente usada para fines contables, y se desarrollaron la rueda, el arado y la metalurgia del cobre y bronce. También se construyeron templos monumentales llamados zigurats, dedicados a sus dioses protectores.
Hacia el año 2300 a.C, los acadios, al mando del rey Sargón, considerado el primer conquistador de la historia, conquistaron las ciudades-estado sumerias y fundaron el Imperio Acadio.
Hacia el año 1800 a. C. en el Imperio Babilónico, la hegemonía pasó a la ciudad de Babilonia bajo el rey Hammurabi, quien unificó toda Mesopotamia y promulgó el famoso Código de Hammurabi, uno de los primeros códigos legales de la historia.
En el norte, los asirios —guerreros por excelencia— crearon el poderoso Imperio Asirio con ciudades como la capital, Nínive. Fueron expertos en la guerra, el comercio y la administración. Su rey más célebre, Asurbanipal, que estableció en Nínive la primera biblioteca del mundo, con miles de tablillas cuneiformes.
Bajo el rey Nabucodonosor II Babilonia vivió una nueva edad dorada, lo que se conoce como el Imperio Neobabilónico. Se reconstruyeron templos y murallas y se embelleció la ciudad con los famosos Jardines Colgantes, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo
Sin embargo, el esplendor duró poco: en 539 a.C., el rey persa Ciro II el Grande conquistó Babilonia, y puso fin a la independencia mesopotámica, integrando su territorio en el Imperio Persa.
Organización social
La sociedad mesopotámica estaba jerarquizada y fuertemente controlada por el poder político y religioso. Era una sociedad piramidal, donde cada grupo tenía funciones específicas.
El rey, era considerado el representante de los dioses en la Tierra. Dirigía el ejército, la justicia y los cultos religiosos. En los primeros tiempos, el poder estaba dividido entre el rey y los sacerdotes, pero con el tiempo el monarca concentró todo el poder.
Los Sacerdotes administraban los templos y los recursos, actuaban como astrónomos, médicos y consejeros.
Los escribas, expertos en escritura cuneiforme, eran esenciales: redactaban leyes, contratos, registros agrícolas y documentos religiosos. Su educación los convertía en parte de la élite.
Los guerreros y funcionarios, formaban parte de la clase alta. Defendían la ciudad y ocupaban cargos administrativos. En el Imperio asirio, el ejército era profesional y muy temido.
La clase media estaba formada por artesanos y comerciantes que fabricaban cerámica, tejidos, joyas, armas y herramientas.
Los campesinos y obreros constituían la mayor parte de la población. Trabajaban las tierras del templo o del rey y pagaban impuestos en forma de productos agrícolas. Vivían modestamente en casas de adobe.
Situados en la base de la pirámide social, los esclavos podían ser prisioneros de guerra o personas endeudadas. Trabajaban en templos, obras públicas o como sirvientes domésticos. No obstante, en algunos casos podían comprar su libertad.