History of Spain
El Antiguo Egipto: una civilización nacida del Nilo
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Hace 5.000 años surgió en África, a orillas del río Nilo, el Antiguo Egipto, una civilización que ha dejado una huella indeleble en el arte, la religión, la política, la ciencia y la concepción misma de la vida y la muerte.
En este video te contamos dónde se encontraba el Antiguo Egipto, sus etapas en los 3.000 años de Historia, su organización social presidida por el Faraón, sus creencias
religiosas en torno a la muerte, sus manifestaciones artísticas y finalmente, la influencia de la cultura egipcia en la civilización occidental.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA
La geografía protegió a Egipto durante siglos: al norte, el mar Mediterráneo; al sur, cataratas naturales, lo que es hoy la presa de Asuan; y al este y al oeste, grandes zonas desérticas. Este relativo aislamiento favoreció una notable continuidad cultural y política, algo poco común en la Antigüedad.
Pero su existencia sólo se explica por el río Nilo. Cada año, sus crecidas inundaban las tierras cercanas, convirtiendo sus orillas en un terreno fértil que hacía posible la agricultura en medio del desierto. Este ciclo regular marcaba el calendario, la economía y la religión. Para los egipcios, el Nilo era un regalo divino, que permitía la vida donde, de otro modo, solo habría muerte.
ETAPAS EN LA HISTORIA DE EGIPTO
La historia del Antiguo Egipto se desarrolló durante 3.000 años, desde que hacia el año 3100 a.C. el rey Menes unificó los territorios alrededor del Nilo, hasta el año 30 a.C., cuando el emperador Octavio Augusto convierte a Egipto en una provincia del Imperio Romano. En este largo período destacaron tres etapas históricas principales:
El Imperio Antiguo, en el que se establecieron las bases del estado y la sociedad egipcias. Es la época de los grandes faraones, como Keops y la construcción de las pirámides.
Tras un período de crisis política y social surge el Imperio Medio. El poder del Faraón, como Mentuhotep II aumentó y se produjo una gran expansión territorial hacia Nubia en el sur, Libia al oeste y Siria, al este.
Finalmente, el Imperio Nuevo fue la época de máximo esplendor cultural con faraones muy reconocidos como Ramsés II.
Pueblos como los persas, griegos y romanos invadieron Egipto.
ORGANIZACIÓN SOCIAL. EL FARAÓN, REY Y DIOS
La figura clave del Antiguo Egipto era el faraón que ejercía todos los poderes: dictaba las leyes, era el jefe del ejército, gobernaba en solitario y poseía gran parte de las tierras. Pero además se le otorgaba un poder divino: era el intermediario entre los dioses y los hombres. Su deber principal era mantener la armonía cósmica, garantizando la prosperidad del país.
Por debajo del Faraón se situaban los sacerdotes y altos funcionarios, responsables de la administración, la religión y la justicia; los escribas ocupaban un lugar clave: eran los guardianes del conocimiento, de los registros administrativos y de los textos sagrados. Artesanos, comerciantes y campesinos constituían la base de la sociedad, mientras que los esclavos, aunque existían, no fueron tan determinantes como en otras civilizaciones antiguas.
Un aspecto destacable fue el papel de la mujer. En comparación con otras culturas de la Antigüedad, las mujeres egipcias gozaron de derechos legales importantes: podían poseer bienes, firmar contratos, divorciarse y en casos excepcionales, gobernar. Una mujer, Cleopatra, que reinó del año 51 al 30 a.C., fue la última reina faraón de Egipto.
RELIGIÓN: CREENCIAS Y DIOSES
La religión egipcia fue profundamente politeísta, tenía muchos dioses que representaban fuerzas naturales, principios morales y aspectos de la experiencia humana. Ra era el dios del sol y de la creación; Osiris simbolizaba la muerte y la resurrección; Isis encarnaba la maternidad y la magia; y Horus representaba la autoridad, el orden y la justicia.
LA OBSESIÓN POR LA VIDA ETERNA
Pocas culturas han reflexionado tanto sobre la muerte como la egipcia. Para ellos, la vida terrenal era solo una etapa. El ser humano estaba compuesto por varios elementos espirituales que debían reunirse tras la muerte para alcanzar la inmortalidad.
De ahí la importancia de la momificación, una técnica sofisticada destinada a preservar el cuerpo como soporte del alma. Las tumbas se llenaban de ajuar funerario, textos sagrados y objetos cotidianos, necesarios para la vida en el Más Allá. El célebre Libro de los Muertos guiaba al difunto en su juicio ante Osiris, en cuya balanza su corazón era pesado frente a la pluma de la verdad.
Hace 5.000 años surgió en África, a orillas del río Nilo, el Antiguo Egipto, una civilización que ha dejado una huella indeleble en el arte, la religión, la política, la ciencia y la concepción misma de la vida y la muerte.
En este video te contamos dónde se encontraba el Antiguo Egipto, sus etapas en los 3.000 años de Historia, su organización social presidida por el Faraón, sus creencias
religiosas en torno a la muerte, sus manifestaciones artísticas y finalmente, la influencia de la cultura egipcia en la civilización occidental.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA
La geografía protegió a Egipto durante siglos: al norte, el mar Mediterráneo; al sur, cataratas naturales, lo que es hoy la presa de Asuan; y al este y al oeste, grandes zonas desérticas. Este relativo aislamiento favoreció una notable continuidad cultural y política, algo poco común en la Antigüedad.
Pero su existencia sólo se explica por el río Nilo. Cada año, sus crecidas inundaban las tierras cercanas, convirtiendo sus orillas en un terreno fértil que hacía posible la agricultura en medio del desierto. Este ciclo regular marcaba el calendario, la economía y la religión. Para los egipcios, el Nilo era un regalo divino, que permitía la vida donde, de otro modo, solo habría muerte.
ETAPAS EN LA HISTORIA DE EGIPTO
La historia del Antiguo Egipto se desarrolló durante 3.000 años, desde que hacia el año 3100 a.C. el rey Menes unificó los territorios alrededor del Nilo, hasta el año 30 a.C., cuando el emperador Octavio Augusto convierte a Egipto en una provincia del Imperio Romano. En este largo período destacaron tres etapas históricas principales:
El Imperio Antiguo, en el que se establecieron las bases del estado y la sociedad egipcias. Es la época de los grandes faraones, como Keops y la construcción de las pirámides.
Tras un período de crisis política y social surge el Imperio Medio. El poder del Faraón, como Mentuhotep II aumentó y se produjo una gran expansión territorial hacia Nubia en el sur, Libia al oeste y Siria, al este.
Finalmente, el Imperio Nuevo fue la época de máximo esplendor cultural con faraones muy reconocidos como Ramsés II.
Pueblos como los persas, griegos y romanos invadieron Egipto.
ORGANIZACIÓN SOCIAL. EL FARAÓN, REY Y DIOS
La figura clave del Antiguo Egipto era el faraón que ejercía todos los poderes: dictaba las leyes, era el jefe del ejército, gobernaba en solitario y poseía gran parte de las tierras. Pero además se le otorgaba un poder divino: era el intermediario entre los dioses y los hombres. Su deber principal era mantener la armonía cósmica, garantizando la prosperidad del país.
Por debajo del Faraón se situaban los sacerdotes y altos funcionarios, responsables de la administración, la religión y la justicia; los escribas ocupaban un lugar clave: eran los guardianes del conocimiento, de los registros administrativos y de los textos sagrados. Artesanos, comerciantes y campesinos constituían la base de la sociedad, mientras que los esclavos, aunque existían, no fueron tan determinantes como en otras civilizaciones antiguas.
Un aspecto destacable fue el papel de la mujer. En comparación con otras culturas de la Antigüedad, las mujeres egipcias gozaron de derechos legales importantes: podían poseer bienes, firmar contratos, divorciarse y en casos excepcionales, gobernar. Una mujer, Cleopatra, que reinó del año 51 al 30 a.C., fue la última reina faraón de Egipto.
RELIGIÓN: CREENCIAS Y DIOSES
La religión egipcia fue profundamente politeísta, tenía muchos dioses que representaban fuerzas naturales, principios morales y aspectos de la experiencia humana. Ra era el dios del sol y de la creación; Osiris simbolizaba la muerte y la resurrección; Isis encarnaba la maternidad y la magia; y Horus representaba la autoridad, el orden y la justicia.
LA OBSESIÓN POR LA VIDA ETERNA
Pocas culturas han reflexionado tanto sobre la muerte como la egipcia. Para ellos, la vida terrenal era solo una etapa. El ser humano estaba compuesto por varios elementos espirituales que debían reunirse tras la muerte para alcanzar la inmortalidad.
De ahí la importancia de la momificación, una técnica sofisticada destinada a preservar el cuerpo como soporte del alma. Las tumbas se llenaban de ajuar funerario, textos sagrados y objetos cotidianos, necesarios para la vida en el Más Allá. El célebre Libro de los Muertos guiaba al difunto en su juicio ante Osiris, en cuya balanza su corazón era pesado frente a la pluma de la verdad.