
History of Spain
7 ESTILOS ARQUITECTÓNICOS Y SUS PRINCIPALES MONUMENTOS
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España en uno de los países del mundo con mayor patrimonio arquitectónico. En este video te explicamos las características de 7 estilos arquitectónicos, desde el románico al modernista, a través de sus monumentos más reconocidos.
ESTILO ROMÁNICO
(Siglos XI y XII)
El estilo románico se desarrolló en Europa entre los siglos XI y XII, con un enfoque práctico y espiritual. Sus principales características son:
Arcos de medio punto, heredados de la arquitectura romana.
Bóvedas de cañón, con estructuras curvas.
Muros gruesos y macizos, que proporcionan gran estabilidad y resistencia.
Ventanas pequeñas y estrechas para controlar la entrada de la luz.
ESTILO ISLÁMICO
(Siglos VIII al XV)
El estilo islámico se debe a la presencia musulmana en la Península Ibérica, entre los siglos VIII y XV. Se caracteriza por:
Arcos de herradura.
Patios interiores con jardines y fuentes.
Uso de materiales modestos como el ladrillo y el yeso.
Cúpulas decoradas con estructuras geométricas.
ESTILO GÓTICO
(Siglos XII al XVI)
A partir del siglo XII y hasta el XVI surge en Francia y se extiende por toda Europa el estilo gótico sobre todo en la construcción de catedrales. Se caracteriza por:
Edificios de gran altura, que simbolizan la conexión de lo humano con lo divino.
Remate de las torres en forma de aguja.
Contrafuertes y arbotantes exteriores que proporcionan soporte a las altas paredes.
Grandes ventanales y rosetones, con vidrieras, que filtran colores y cuentan historias bíblicas.
ESTILO RENACENTISTA
(Siglos XV y XVI)
A continuación del gótico aparece el estilo renacentista, nacido en Italia y desarrollado en los siglos XV y XVI, que se aleja de la verticalidad y destaca por líneas horizontales, además de por su:
Simetría y proporción para lograr la perfección visual.
Cúpulas semiesféricas, que son el elemento representativo y referente de sus iglesias y catedrales.
En el interior destacan las bóvedas de cañón, a veces decoradas con pinturas al fresco.
Elementos decorativos clásicos como medallones, guirnaldas, frutos o flores.
ESTILO BARROCO
(Siglos XVI al XVIII)
El estilo barroco surgió en Italia a finales del siglo XVI y luego se extendió por toda Europa hasta el siglo XVIII. Sus monumentos se caracterizan por:
Tener grandes dimensiones, como reflejo del poder y riqueza.
Las fachadas están muy decoradas con relieves, esculturas y columnas.
Uso de curvas como plantas circulares o columnas en espiral que dan una sensación de dinamismo.
Decoración a veces excesiva, con elementos lujosos y uso predominante del dorado.
ESTILO NEOCLÁSICO
(Siglos XVIII y XIX)
Como respuesta al barroco aparece en los siglos XVIII y XIX el estilo neoclásico. Sus edificios se inspiran en diseños de la Antigüedad Clásica, griega y romana.
Buscan sobre todo la simetría con formas geométricas simples.
El elemento central son las columnas, inspiradas en los órdenes clásicos: dórico, jónico y corintio.
La decoración en las fachadas y el interior es muy limitada
Utiliza materiales sobrios como la piedra y el mármol, y colores neutros: blanco, gris o beige.
ESTILO MODERNISTA
(Siglos XIX y XX)
Por último, a finales del XIX y principios del XX, aparece, sobre todo en Cataluña, el estilo modernista que rompe con los estilos históricos y apuesta por una arquitectura innovadora y decorativa. Se caracteriza por:
Uso de formas curvas y líneas ondulantes.
Estructuras innovadoras y materiales industriales, como el hierro forjado.
Grandes ventanales y luz natural, con vidrieras de colores.
Decoración orientada a crear espacios bellos, pero prácticos.
ESTILO ROMÁNICO
(Siglos XI y XII)
El estilo románico se desarrolló en Europa entre los siglos XI y XII, con un enfoque práctico y espiritual. Sus principales características son:
Arcos de medio punto, heredados de la arquitectura romana.
Bóvedas de cañón, con estructuras curvas.
Muros gruesos y macizos, que proporcionan gran estabilidad y resistencia.
Ventanas pequeñas y estrechas para controlar la entrada de la luz.
ESTILO ISLÁMICO
(Siglos VIII al XV)
El estilo islámico se debe a la presencia musulmana en la Península Ibérica, entre los siglos VIII y XV. Se caracteriza por:
Arcos de herradura.
Patios interiores con jardines y fuentes.
Uso de materiales modestos como el ladrillo y el yeso.
Cúpulas decoradas con estructuras geométricas.
ESTILO GÓTICO
(Siglos XII al XVI)
A partir del siglo XII y hasta el XVI surge en Francia y se extiende por toda Europa el estilo gótico sobre todo en la construcción de catedrales. Se caracteriza por:
Edificios de gran altura, que simbolizan la conexión de lo humano con lo divino.
Remate de las torres en forma de aguja.
Contrafuertes y arbotantes exteriores que proporcionan soporte a las altas paredes.
Grandes ventanales y rosetones, con vidrieras, que filtran colores y cuentan historias bíblicas.
ESTILO RENACENTISTA
(Siglos XV y XVI)
A continuación del gótico aparece el estilo renacentista, nacido en Italia y desarrollado en los siglos XV y XVI, que se aleja de la verticalidad y destaca por líneas horizontales, además de por su:
Simetría y proporción para lograr la perfección visual.
Cúpulas semiesféricas, que son el elemento representativo y referente de sus iglesias y catedrales.
En el interior destacan las bóvedas de cañón, a veces decoradas con pinturas al fresco.
Elementos decorativos clásicos como medallones, guirnaldas, frutos o flores.
ESTILO BARROCO
(Siglos XVI al XVIII)
El estilo barroco surgió en Italia a finales del siglo XVI y luego se extendió por toda Europa hasta el siglo XVIII. Sus monumentos se caracterizan por:
Tener grandes dimensiones, como reflejo del poder y riqueza.
Las fachadas están muy decoradas con relieves, esculturas y columnas.
Uso de curvas como plantas circulares o columnas en espiral que dan una sensación de dinamismo.
Decoración a veces excesiva, con elementos lujosos y uso predominante del dorado.
ESTILO NEOCLÁSICO
(Siglos XVIII y XIX)
Como respuesta al barroco aparece en los siglos XVIII y XIX el estilo neoclásico. Sus edificios se inspiran en diseños de la Antigüedad Clásica, griega y romana.
Buscan sobre todo la simetría con formas geométricas simples.
El elemento central son las columnas, inspiradas en los órdenes clásicos: dórico, jónico y corintio.
La decoración en las fachadas y el interior es muy limitada
Utiliza materiales sobrios como la piedra y el mármol, y colores neutros: blanco, gris o beige.
ESTILO MODERNISTA
(Siglos XIX y XX)
Por último, a finales del XIX y principios del XX, aparece, sobre todo en Cataluña, el estilo modernista que rompe con los estilos históricos y apuesta por una arquitectura innovadora y decorativa. Se caracteriza por:
Uso de formas curvas y líneas ondulantes.
Estructuras innovadoras y materiales industriales, como el hierro forjado.
Grandes ventanales y luz natural, con vidrieras de colores.
Decoración orientada a crear espacios bellos, pero prácticos.